
Nunca pensé tener un blog, mucho menos publicar cincuenta post. No sé ni por qué lo hice. Sólo lo hice. Me pareció un buen lugar donde escribir lo que sentía, acompañar mis simples letras con alguna música, de esas que se te quedan en el alma. O decir, mejor aún, con alguna imagen de esas que están pegadas a la vida para siempre.
También pensé que este lugar sería como mi casa, donde me muestro tal cual soy y recibo a los amigos que tienen ganas de compartir el camino. Recibir y entregarse o viceversa.
En el primer post dije "Aquí soltaré mis emociones mas profundas, las que cuenten historias tristes, delirios insólitos, pensamientos extravagantes, cosas sin sentido, alegrías contagiosas, ternuras innombrables, miserias y grandezas". Y eso créanme, es lo que he hecho.
Además agregué: "Posiblemente algunos días quiera escribir, solo escribir, a veces sentirme menos sola, menos vulnerable o más humana. Cuando el silencio me invada no tendré nada que decir, pero otros días buscaré seguramente el encuentro y el camino hacia la sonrisa compartida". Y así fue.
Al final decía "No sé por cuanto tiempo, pero este será un lugar donde las manos hablen del alma..." Hasta aquí llegué por lo menos. Mis manos de verdad, hablaron de mi alma. Dijeron cosas de todo tipo, me dejaron expuesta, me mostré eufórica y muy triste, llena de ilusiones y perdida, segura y vulnerable… A veces creo que me mostré demasiado, pero no sé hacerlo de otra forma.
Recibo mucho de ustedes, mucho de verdad. Suena medio loco que cuando me quedo sola frente a mi pantalla las palabras que ustedes, en algún momento del día escribieron por aquí, puedan de alguna forma hacerme reír o dejarme pensando. Me enojan a veces o me hacen sentir que están muy cerca aunque nos separen muchos kilómetros. Es raro que solo palabras puedan hacerme llorar, puedan hacerme sentir que extienden sus manos y me levantan, me sorprenden, me empujan a veces para que no me rinda, me dejan el corazón latiendo rápido o totalmente vencido. Y los silencios también hablan, mucho.
Todo esto fue como un manotazo para poder salir de un agujero, del peor momento de mi vida. Y la verdad es que me dio mucho más de lo que pude imaginar. Lo cierto es que esta historia se instaló en mi vida casi sin pedir permiso. Y ya es hora de aprender que las casualidades no existen.
Seguiré diciendo que me gusta andar descalza, que me encantan las cosas simples, que adoro estar bien cerca de mi esencia, que amo las manos, el mar y la luna.
Subí cincuenta post, mostré más de "cincuenta" pedacitos de mi alma y ustedes me dieron cosas que no puedo enumerar, simplemente no puedo llevar la cuenta. Ustedes me regalaron "sin cuenta" todo lo que quisieron. Y eso me hizo feliz.
Quiero decir gracias, millones de gracias porque me gusta hacerlo... GRACIAS...
Athenea, tu siempre tienes la palabra exacta, la que da justo ahí en el centro de mi alma "la vida continua y vamos juntas en ella"...
Fiorella, la vida me regaló tu riqueza interior, tu presencia cercana y real todos los días...
Charruita, gracias por abrir camino, por tu rebeldía, por tu dignidad y tu fortaleza, por ser vos y por ayudarme a ser yo. Tu palabra clara, justa, sincera, me ayuda a desenredarme y a respirar, siempre...
Mistique, tu derroche de alegría me contagia, me alegra los días y me hace reír a carcajadas que es mucho mucho para mí en estos tiempos...
Sweet, tu integridad, tu fuerza, tu sensibilidad, tu entereza, tu dulzura no tienen límites, me has regalado tu mejor sonrisa y la más bella esperanza...
Datlitauy, gracias por tu frescura, por ser, por estar ahí...
Patchwork, tu madurez, tu entrega, todo me dice, me dice mucho...
Ojos miel, tu palabra clara, sana, certera me alivia...
Gracias también a quienes hace poco llegaron: Lala, Marga, La voz... a quienes están en silencio pero están... a los que pasan a veces: Señor de la Vega, Pili... a los Anónimos no tan anónimos... a los que me olvidé y andan por ahí... a los que vendrán con sus mejores colores.
Tod@s me dieron aire cuando ya casi no podía respirar, me devolvieron la esperanza, la alegría, las ganas de vivir, la maravilla de sentir y la fe.
Elijan un lápiz de color de ahí arriba. Hay uno para cada quien. Ustedes pintaron mi vida en este par de meses, cada una con su color...
Esto es simplemente la vida... pero en colores...