viernes 29 de febrero de 2008
los puentes de parís
miércoles 27 de febrero de 2008
ausencia

en la próxima trataría de cometer más errores.
No intentaría ser tan perfecto, me relajaría más...
Correría más riesgos, haría mas viajes,
contemplaría más atardeceres,
Subiría mas montañas, nadaría más ríos.
Iría a más lugares adonde nunca he ido,
comería más helados y menos habas,
tendría más problemas reales y menos imaginarios...
Si pudiera volver a vivir
comenzaría a andar descalzo
a principios de la primavera
y seguiría descalzo hasta concluir el otoño.
Daría mas vueltas en calesita,
contemplaría más amaneceres
y jugaría con más niños,
si tuviera otra vez la vida por delante.
Pero ya ven, tengo 85 años
y sé que me estoy muriendo."
y bueno...
lunes 25 de febrero de 2008
volver a empezar
No tengo idea que laberinto recorrieron los pensamientos en mi cabeza cuando esta mañana por casualidad volví a ver estas imágenes. Las fotos las tomé en el lugar exacto donde cayó la bomba atómica, más de cincuenta años después; es una maqueta existente en el Parque de la Paz en Japón.
No sé... vi esas imágenes de nuevo y me quedé sin aire.
Por un momento pensé en la Destrucción, pero de uno mismo. Algunas veces creí tener todo bajo control, solucionado y en orden. Pero ocurrieron cosas que me desestabilizaron, me volvieron pequeñita e indefensa. No logro imaginar las almas que estaban ahí exactamente a las 8:15 y miraron al cielo. Creo que yo también miré alguna vez buscando una explicación, pero de mi propio desastre.
Pero lo mejor de hoy fue que pensé en la Reconstrucción, en cómo aquella ciudad se rearmó de sus cenizas.
Yo tampoco soy la misma de antes. El vacío que quedó es triste pero también es prometedor, todo es posible construirlo de nuevo sobre suelo firme.
Me ilusiona empezar todo de la nada. Armar de nuevo mis propios espacios, quizá en otro lugar, con otro aire...
No tengo fotos del futuro. Pero sé que todo está por venir y me asusta tanta incertidumbre, tanta libertad.
Me desafía, me hace sentir viva y eso es lo maravilloso...
domingo 24 de febrero de 2008
encontrarse
viernes 22 de febrero de 2008
volar
jueves 21 de febrero de 2008
me gusta
- el mar y el olor a mar
- andar descalza
- leer
- el mate
- los días de lluvia y el sonido de la lluvia
- escuchar música
- dormir desnuda
- el arte
- las ciudades
- el aroma del café y el pan por la mañana
- ser lesbiana
- viajar
- los lápices
- las hojas de otoño en la vereda
- las alhajas de plata
- la arquitectura
- el whisky y el buen vino en invierno
- el olor a tierra húmeda
- el anonimato en las grandes ciudades
- los colores
- la noche
- los árboles
- la cerveza fría en las noches de verano
- montevideo
- la primavera
- arreglar el mundo charlando en un café
- el pelo largo
- el olor de los aeropuertos
- la luna
- y las manos
Nota: la foto fue tomada por Guidaí en el Museo de El Cairo, Egipto.
eclipse
Anoche hubo eclipse de Luna.
La sombra de la Tierra la cubrió totalmente.
La Luna quedó en penumbras... como yo.
martes 19 de febrero de 2008
mis manos...
Realmente creo que las manos son la expresión del alma, como una extensión que todo lo siente de ida y vuelta. Las manos nunca mienten, dicen mucho de la esencia de cada uno. Son dos. Las manos acarician, crean, lastiman, tocan, sueñan, aplauden, ofenden, escriben, esperan, aman, vuelan...
Aquí soltaré mis emociones mas profundas, las que cuenten historias tristes, delirios insólitos, pensamientos extravagantes, cosas sin sentido, alegrías contagiosas, ternuras innombrables, miserias y grandezas.
Es simplemente la vida, que compartiré con los que ya conozco y me identifican como Luna, pero también con "las manos" que vayan llegando. En definitiva, con quienes quieran dejar o llevarse pedacitos del alma.
No tengo del todo claro que busco, solo sé que estaré aquí...
Sé también que he comenzado una nueva etapa de mi vida, pero no alcanzo a ver adonde me llevará. Posiblemente algunos días quiera escribir, solo escribir, a veces sentirme menos sola, menos vulnerable o más humana. Cuando el silencio me invada no tendré nada que decir, pero otros días buscaré seguramente el encuentro y el camino hacia la sonrisa compartida.
No sé por cuanto tiempo, pero este será un lugar donde las manos hablen del alma...
Guidaí









