jueves 13 de noviembre de 2008

y en estos días...


Con el aire oliendo a incienso, entre luces de velas y con un ramo de caléndulas que recogí de la huerta… así la esperaba la noche antes… Así, con el corazón apretadito y sonriente…
Y por fin llegó, por fin pude abrazarla largamente en el aeropuerto, y quedarme detenida en su mirada…

Esta curiosa casa de las caléndulas, ubicada casi en el medio de la nada, nos ha cobijado en días de sol brillante y en alguna tarde de lluvia acurrucadas en un abrazo húmedo.
Este pequeño espacio de paredes color cielo nos ha dado los mimos de esa gatita sin nombre; la sombra del árbol misterioso; los grillos por las noches y los pájaros por la mañana. Nos ha regalado las risas de las amigas, el derroche de cerveza… y ha escuchado, una y otra vez, tu dulce voz en la guitarra, cantando con todos, cantando para mí.

Hemos regresado tarde a casa alguna noche, caminando abrazadas, pisando adoquines, y respirando aire fresco bajo un cielo estrellado, sonriéndole a la luna, y el aroma de las madreselvas en flor, nos ha inundado los sentidos…


Pero como la vida es la vida, también ha sabido en estas semanas ponerme a prueba.
En unos días de fiebre muy alta, un par de amigas hicieron cuanto pudieron por mí. En un acto desesperado y bajo mis protestas me pusieron hielo, llamaron a toda su lista de contactos desde médicos clásicos a expertos en medicina oriental, amigos sabelotodo, madres que siempre se les ocurre qué hacer en casos límite, porque todo era válido para bajar la fiebre rápidamente antes de que se me cocinaran las neuronas.

En un acto de amor, dulce como sólo "Ella" es capaz de hacer, me llevó al baño y me puso bajo el agua helada de la ducha. Ella entró ahí conmigo y se quedo abrazándome, sosteniéndome en pie. Ahí se quedó sin soltarme, aguantando mis protestas, mis temblores y mis llantos. Ahí se quedó aferrada a mí con sus brazos fuertes y su cuerpo todo mojado de agua helada… La fiebre finalmente bajó, y volvieron los colores a mi rostro, la sonrisa a mis labios y el "gracias" a todas ellas una vez más.

Y esos días de "enfermita" me impidieron además sumarme al encuentro con Amélie en su viaje por este sur. Solo pudimos hablar por teléfono y decirnos "otra vez será". Palabras llenas de esperanza, seguras que la vida da muchas vueltas. Tal vez nunca podamos vernos o tal vez sí… La próxima. Creo que apostamos al milagro de estar vivas.

Este blog me ha regalado muchos encuentros. Otro de ellos fue a principios de octubre cuando recibimos a Vene. Un fin de semana, en el que caminamos por Montevideo y brindamos por la vida que nos cruzó un día cualquiera. Pudimos, esas cinco locas del chat hablar, llorar, reír y guardar, cada quien en su alma, lo mejor de esos días.
Las manos de la foto de atrás hacia adelante: Casandra, Lucía, Veneciana, Fiorella, Guidaí… en el Teatro Solís. (Las distintas miradas sobre ese finde están ahí en los enlaces sobre cada nombre; el post de fio es el del 19 de octubre)





Este tiempo en la casa de las caléndulas he estado cómoda y contenta pero otra de las cosas que finalmente no pude hacer fue tener conexión a internet. Eso explica parte de mi ausencia en este espacio tan querido para mí. Lo extraño, l@s extraños a ustedes, sus palabras, su presencia diaria… Pero aquí sigo estando.
La verdad es que encontrar un cyber en este lugar perdido del mundo, y pedir además que los equipos funcionen es demasiada exigencia. Tengo material como para escribir un libro de los efectos de la globalización y las telecomunicaciones en el cu… del mundo.
Pero ciertamente que por ahora es muy poco lo que puedo conectarme con mi blog, pero sepan que l@s extraño a tod@s.

Podría seguir escribiendo eternamente este post porque ha sido un tiempo en mi vida lleno de cosas, de cambios. Pero prometo, cual bitácora, ir soltando mas seguido, pedacitos de mi vida, pedacitos de mi alma…

Dejo por aquí una "muestra" de los canturreos nocturnos, esta vez un viernes a la noche en casa de Cass. Son nuestras voces grabadas con una cámara de fotos. Se escucha bajito pero cantamos al viento, desde el alma, por nosotras, por nuestra América, por ustedes, por los blogs que han sido el medio para acercarnos y encontrarnos.
La guitarra y la voz principal son de Athenea. Las otras voces? De nosotras, las de siempre: Lu, Fio, Cas y yo. Ahí va…


http://www.goear.com/files/external.swf?file=fa02a52


todas las manos todas
todas las voces todas
toda la sangre puede
ser canción en el viento…


Un fuerte abrazo a tod@s

10 comentarios:

Athenea. dijo...

La casa de las caléndulas. La casa del destino donde se escribe el prólogo de lo por venir; donde se dejan las notas rondando el aire pintado de azul y sol; donde los murmullos rondan la luna llena y de arrebol. La casa donde siempre quedará tu aroma...


Athenea.

lala dijo...

hey... de vuetla..que bueno.

marga dijo...

qué bueno, lástima que no las pude escuchar

amelie dijo...

¡Qué lindo leerte de vuelta!
¡Y claro que habrá encuentro! (en realidad ya lo hubo, aunque fuera sólo así por teléfono)
¡Qué bueno dejarse cuidar!
¡Qué bueno querer y que la quieran a una!
Amiga, desde Madrid, un beso muy grande y toda mi energía hecha color naranja y aroma de vainilla

fiorella dijo...

Que año,no?.Lleno de movimiento dentro y fuera. Como dice Amelie,que bueno querer y que nos quieran!!!.Un beso y un abrazo

Maty dijo...

Que gusto saber de ti, y mucho masssss saber que estas bien y en compañia... un calido abrazo

ANONIMA VENECIANA dijo...

Guidai. Amiga del alma. Te dije que el amor llegaba a la casa de las calendulas. Me encantò tu relato, me parece verlas caminar por las calles de adoquines y ver tu sonrisa instalada en tu cara. Me hace muy feliz sentirte asi, tan plena, tan vos. Amar y que te amen. La conjunciòn perfecta. Espero que esa valija vacia que esta con el casco sin moto se llene pronto. Usted me entiende.ja.ja.ja. Ah, y gracias por el recuerdo de esos dias que me fui a verlas al grupete y la verdad fue màgico. Esos recuerdos estaràn en mi corazòn por siempre. Fue algo tan vivido, con las locas que volver a ver esa foto me emocionò.
Te mando todo mi cariño y me hce muy feliz saber que llegò el amor a tu vida
Te quiero mucho
Vene

Guidaí dijo...

Mi querida Athe
La casa de las caléndulas llegó a mi vida en el momento exacto y por el tiempo justo. Y ciertamente, es el lugar donde "se escribe el prólogo de lo porvenir".
Aquí solo empieza el futuro y en este presente soy feliz, inmensamente feliz.
Te abrazo


Lala
Sigo estando como puedo, pero ya se normalizará la situación, eso espero al menos.
Mientras te dejo un cálido abrazo y me alegra mucho encontrarte por aquí, aunque la dueña de casa esté poco.
Besitos

Guidaí dijo...

Marga
Ya cambié el enlace... a ver si ahora se escuchan nuestras hermosas voces, jeje...
Saludos a la otra orilla


Amelie
Estoy en deuda contigo en tu blog, pero ya andaré por ahí y por la casa de otras amigas.
Realmente me emocionó hablar contigo. Tenés razón igual nos encontramos...
Desde SU sur un abrazo grande.

Guidaí dijo...

Fio
Que año amiga!! Que primavera!
Como siempre me decis... "en movimiento, nunca quieta".
Y ciertamente que los cambios se han dado fuera, pero sobre todo dentro de mí. Y en eso vos tenés mucho que ver porque has estado ahi siempre, siempre.
Besote


Maty
Un gusto enorme para mi verte aquí.
El mismo abrazo para ti.


Vene
Esa foto de las manos del grupete, como usted le llama, es hermosa...
Lo mejor también para vos